Cocina saludable, Salud

¿Es el desayuno la comida más importante?

Todos hemos escuchado que las personas más sanas y en forma no se saltan el desayuno. ¿Pero eso significa que el desayuno nos hace más saludables y más delgados, o es algo más?

Junto con viejos clásicos como ‘las zanahorias te dan visión nocturna’ y ‘Santa no trae juguetes a los niños que se portan mal‘, una de las frases más usadas en el arsenal de padres cansados es que el desayuno es la comida más importante del día.

“El cuerpo utiliza muchas reservas de energía para crecer y reparar durante la noche”, explica la dietista Sarah Elder. “Comer un desayuno equilibrado ayuda a aumentar nuestra energía, así como las proteínas y el calcio que se usan durante la noche”.

Pero existe un desacuerdo generalizado sobre si el desayuno debe mantener su primer lugar en la jerarquía de las comidas.

Además de la creciente popularidad de las dietas en ayunas, ha habido preocupaciones sobre el contenido de azúcar del cereal y la participación de la industria alimentaria.

Entonces, ¿cuál es la realidad? ¿Es el desayuno un comienzo necesario para el día o una estratagema de marketing de las compañías de cereales?

Se ha encontrado que afecta más que el peso. Saltarse el desayuno se ha asociado con un 27% más de riesgo de enfermedad cardíaca y un 21% más de riesgo de diabetes tipo 2.

El desayuno también se asocia con una función cerebral mejorada, incluida la concentración y el lenguaje.

Los desayunos ricos en proteínas se han encontrado particularmente efectivos para reducir los antojos y el consumo de alimentos.

En conclusión…

Si bien no hay evidencia concluyente sobre exactamente qué deberíamos comer y cuándo, el consenso es que debemos escuchar nuestros propios cuerpos y comer cuando tengamos hambre.

“El desayuno es más importante para las personas que tienen hambre cuando se despiertan”, dice Johnstone.

La investigación muestra que las personas con pre-diabetes y diabetes pueden encontrar que tienen una mejor concentración después de una comida por la mañana.

Cada cuerpo comienza el día de manera diferente, y esas diferencias individuales, particularmente en la función de la glucosa, deben investigarse más de cerca, dice Spitznagel.

Al final, la clave puede ser tener en cuenta no enfatizar demasiado una sola comida, sino más bien observar cómo comemos durante todo el día.

Un desayuno equilibrado es realmente útil, pero obtener comidas regulares durante todo el día es más importante para mantener el azúcar en la sangre estable.

“El desayuno no es la única comida que deberíamos estar haciendo bien”.